Mientras todo el mundo contaba los días para que llegara agosto y coger vacaciones, yo apretaba los puños para que julio no se acabara nunca y se quedara en mi pared.
Y como una imagen vale más que mil palabras...
Y es que así era julio en mi calendario, tendremos que esperar y ver qué deparará agosto... ya adelanto que en lo que a mi almanaque se refiere no le llega ni a la altura de los zapatos, aunque dicho sea de paso prefiero uno real a 5 de papel ¿el problema? ¡no se dónde se meten!! Algunas culpan a Disney por sus altas expectativas en cuanto a hombres, yo sin embargo culpo a los bomberos de Bilbao.
